El CONSEJO FEDERAL PESQUERO (CFP), creado por la Ley 24.922, es el organismo rector de la política pesquera nacional y principal regulador de la actividad. Su carácter federal surge del diseño legal de su composición colegiada, con cinco representantes de las provincias con litoral marítimo y cinco del Estado Nacional.
La misma ley ha introducido importantes cambios en el régimen de administración de la actividad pesquera, valorando tanto la actividad económica del hombre como el medio ambiente en el que ésta se realiza, buscando compatibilizar su máximo desarrollo con el aprovechamiento racional de los recursos vivos y su conservación a largo plazo.
El Mar Argentino
El Mar Argentino es uno de los caladeros más ricos del mundo. Recostado sobre una plataforma continental de 1.400.000 km2, con dos regiones bien definidas, la bonaerense y la patagónica, alberga una abundante variedad de recursos y especies de alto valor comercial.
Sobre sus extensas costas despobladas, que se proyectan por más de 5.000 km, encontramos importantes puertos pesqueros que constituyen fondeaderos especializados en recibir barcos de pesca y cuentan con los servicios necesarios para su tratamiento, conservación y transporte. Son centros neurálgicos de los negocios vinculados a la actividad pesquera por cuanto aglomeran gran cantidad de empresas y brindan un mundo de posibilidades y servicios.
Las riqueza ictícola
La ubicación austral de este inmenso mar favorece la preservación de sus aguas puras y ajenas a la contaminación. En él, se ha detectado la presencia de 416 especies marinas, de las cuales solo el 20% son consideradas de interés pesquero. Su distribución responde a los diferentes ambientes que habitan y de los cuales obtienen su sustento, ya sea en aguas de superficie o alejadas del fondo (pelágicas), poblando las aguas próximas al fondo marino (demersales), o asociadas al mismo (bentónicas).
Las estadísticas de desembarques a nivel nacional dan cuenta de alrededor de unas sesenta especies entre peces, crustáceos y moluscos. El Atlántico Sudoccidental que baña las costas del litoral argentino, posee características del ecosistema templado-frío, ello conlleva la existencia de una diversidad biológica básicamente baja pero con alta biomasa en muchas de sus especies. Cuatro de ellas representan casi el 80% de los desembarques totales: la merluza común, el calamar, la polaca y la merluza de cola, pero básicamente la merluza común y el calamar constituyen la base de la actividad de la flota. Otras especies que se explotan comercialmente en el Mar Argentino son: langostino, abadejo, anchoita, merluza negra, variado costero y vieira patagónica.
La flota pesquera
La flota pesquera argentina se compone de dos grandes grupos la flota costera y la flota de altura. En la primera de ellas pueden distinguirse la flota costera menor (hasta 18 metros) que opera sobre los recursos cuando éstos se acercan a la costa, y los costeros grandes (entre 18 y 28 metros) que salen a buscar el recurso. La flota de altura agrupa a los buques arrastreros, poteros (selectivos del calamar) y palangreros (selectivos de distintas especies). Los arrastreros incluyen a los convencionales (con o sin capacidad de procesamiento y/o congelado), los tangoneros (con arte semi-selectiva para la pesca del langostino) y los surimeros (elaboran surimi).
La variación en la operatoria de las dos flotas de arrastre (fresqueros y congeladores) reside básicamente en la capacidad de estos últimos de realizar mareas de pesca más largas. Los fresqueros están asociados a las plantas en tierra en tanto los congeladores son plantas en sí mismos, aunque también bajan parte de su producción para su reprocesamiento en tierra.
La actividad pesquera
El aprovechamiento de las especies ícticas y su ingreso al circuito productivo implican algunos pasos previos como el conocimiento de su existencia, la investigación sobre sus dimensiones y su comportamiento, la evaluación sobre su rentabilidad y sustentabilidad de la operación pesquera en distintas escalas y, finalmente, el análisis de un mercado posible para el producto. A partir de ahí se definen los medios y modos de captura y transformación.
La coincidencia en el área de distribución de las especies más importantes como la: merluza y el calamar o la merluza de cola, la merluza y el langostino, la merluza negra y el abadejo, y la característica de “transzonales” de muchas de ellas (en la zona común de pesca argentina uruguaya y fuera de las 200 mm), exigen un sistema de manejo de las pesquerías ágil y eficiente.
Por el gran número de plantas procesadores y el volumen de sus desembarques, Mar del Plata es el puerto pesquero tradicional. Concentra el 37 % de la pesca de altura y el 88 % de la costera.
Continúan hacia el sur los puertos de Necochea, Quequén, Bahía Blanca, San Antonio Oeste, Puerto Madryn, Rawson, Bahía Camarones, Caleta Córdoba, Comodoro Rivadavia, Caleta Paula, Puerto Deseado, Puerto Santa Cruz y Ushuaia.
La política pesquera nacional
Desde el Estado, el CONSEJO FEDERAL PESQUERO diseña su política de administración de los recursos pesqueros en procura de un sistema sustentable, en el que no solamente esté garantizada la conservación de las especies objeto de la pesca comercial, sino también donde se encuentren minimizados los efectos que esa actividad humana pueda ejercer sobre los distintos componentes del ambiente.
Para lograr sus objetivos, el CFP ha privilegiado en la gestión pesquera el enfoque ecosistémico, ya que el mismo permite planificar y ordenar la pesca de una manera equilibrada, buscando satisfacer las necesidades de la sociedad pero evitando la pesca excesiva y asegurando su aprovechamiento por las generaciones futuras.
En los programas de investigación que conducen a mantener en niveles biológicamente viables las poblaciones de especies explotadas, en las diferentes medidas de administración que buscan mejorar los rendimientos a largo plazo y el desarrollo sostenido de la actividad, en todos los planes de acción nacionales que neutralizan los impactos sobre los hábitats y las poblaciones de otras especies, el CFP apunta a lograr en el Mar Argentino un modelo pesquero productivo y sustentable.